Desde pequeña supe que lo mío era crear. Por eso, recuerdo ese momento mágico hojeando una revista en casa de mi abuela; ahí empezó todo.
Crecí en un hogar donde la decoración era parte de nuestro día a día. Mi madre tenía el don de convertir cualquier rincón en un lugar especial. De ella aprendí que la belleza está en cuidar los detalles con cariño y creatividad.
Tras años de formación en diseño y emprendimiento, llegó el salto: dejé mi zona de confort para empezar de nuevo. Fue un camino lleno de miedo… y de descubrimiento. Años después, cada proyecto sigue siendo un lienzo. He vivido en cinco casas que me han enseñado tanto como cualquier máster. Porque para mí, cada espacio es una oportunidad de contar una historia.
Mi formación en diseño gráfico e industrial ha estado siempre unida al arte.
Compaginaba el diseño con la acuarela, participe en varias exposiciones colectivas de Los Acuarelistas Vascos y también individuales.
Tras un tiempo alejada de la pintura y más enfocada en otros proyectos, he vuelto a retomar esa fase artística, esta vez a través del Collage donde me encuentro cómoda. Esto me permite crear desde otra mirada, aquí ya no me preocupo por lo funcional, aquí me permito dejar volar la imaginación y simplemente disfrutar.
Me apasiona lo singular, lo diferente. Pinto, dibujo, imagino. Creo en la armonía, la emoción y la impecabilidad como forma de vida. Me gusta mezclar estilos, combinar piezas antiguas con elementos más actuales, y lograr esa mezcla que refleja la personalidad de quien va a habitar el espacio. Porque no hay dos personas iguales, y los hogares tampoco deberían serlo.
Si tu también quieres contar tu historia estás en el lugar correcto